
Mantener seguros y secos los calentadores infrarrojos en el baño
Colocar un calentador infrarrojo en el baño es, en esencia, como iniciar una “guerra” contra la humedad. El vapor de agua es algo sutil: encuentra su camino hacia el interior de la carcasa del aparato y crea vías de conducción que pueden causar cortocircuitos o problemas relacionados con la conexión a tierra.
Si quiere que el calentador permanezca bien aislado, debe pensar en tres elementos clave: el sellado, la barrera protectora y la conexión a tierra.
Evitar las fugas
La verdad es que las clasificaciones de resistencia al agua típicas para equipos destinados al exterior no son suficientes para un baño lleno de vapor. Se necesita una carcasa con rating IP65 o IP67 para evitar que el líquido penetre en el interior del aparato.
¿Dónde está la zona más peligrosa? Allí donde los cables entran en la carcasa. Es allí donde suelen ocurrir los fallos. Utilizamos juntas de silicona para asegurar bien esos puntos de conexión. Si ese sellado falla, la humedad llegará a los terminales del calentador, lo que causará que este deje de funcionar… o, peor aún, representará un riesgo para la seguridad.
Elegir los materiales adecuados
Para evitar que el elemento calefactor entre en contacto con la carcasa, utilizamos aislantes cerámicos de alta temperatura. Son ideales porque no se dañan cuando el aparato está caliente y húmedo.
Para los cables, optamos por aquellos con aislamiento de silicona. Pueden soportar bien el calor y la humedad sin romperse. Un consejo profesional: asegúrese de que la resistencia del aislamiento sea al menos el doble de la tensión máxima de operación del aparato. Esto le proporcionará un margen de seguridad ante posibles picos de voltaje.
Conexión a tierra y sus implicaciones
Cada parte metálica del calentador debe estar conectada a tierra. Además, es imprescindible utilizar interruptores GFCI (interuptores de circuito por fallo de tierra). No hay atajos aquí.
Pero hay un problema: al usar un aislamiento más grueso y una protección mejor contra la humedad, también aumenta la “masa térmica” del aparato. En otras palabras, el calentador tardará un poco más en calentarse que un aparato industrial sin esa protección. Para solucionarlo, basta con aumentar ligeramente la potencia del calentador para compensar la pérdida de calor a través de la carcasa protectora.