
Introducción
Hemos diseñado este Calentador por infrarrojos para que pueda resistir las condiciones difíciles de un gallinero real: humedad, amoníaco y todo tipo de agentes químicos que dañan los componentes eléctricos. Por eso lo hemos hecho a prueba de agua y también lo hemos hecho “inteligente”.
La idea general es que el sistema sea modular. Si un tubo de calefacción se daña después de años de uso, basta con reemplazarlo por uno nuevo. En cuestión de minutos, no horas. Sin necesidad de rearrancar cables ni desmontar todo el sistema. Simplemente se reemplaza el tubo y listo.
Potencia, voltaje y tamaño: práctico y eficiente
Hemos establecido una potencia de 2500W en un circuito de 400V, ya que se necesita una alta densidad de calor en un espacio reducido. Esta configuración permite obtener una fuerte emisión de calor por infrarrojos, lo que permite calentar grandes áreas del gallinero sin recurrir a la convección.
El tubo mide 300 mm de largo, lo que hace que toda la unidad sea compacta. Se adapta fácilmente a espacios reducidos, donde los calentadores más largos serían un problema.
Tanta potencia requiere una conexión eléctrica adecuada. Al funcionar a 400V, la corriente requerida es menor en comparación con opciones de voltaje más bajo, lo que reduce la carga sobre los terminales y los cables.
Recuerde que necesitará un panel de control y conexiones eléctricas adecuadas para ese voltaje. Además, el sistema de enfriamiento debe estar preparado para manejar el calor generado por el calentador.
Materiales y diseño: pensado para el gallinero
El elemento calefactor está hecho de cuarzo, con un relleno de halógeno. ¿Por qué? Porque proporciona una emisión constante de calor por infrarrojos y responde rápidamente a los cambios de temperatura.
El tubo está recubierto para evitar la entrada de agua y para resistir los productos químicos como el amoníaco y los agentes de limpieza. El recubrimiento sigue siendo resistente incluso después de innumerables ciclos de humedecimiento y secado.
Para las conexiones eléctricas, utilizamos conectores R7s. Estos permiten una conexión segura y de baja resistencia, y también facilitan el reemplazo del tubo sin tener que abrir las cajas de conexión selladas.
El módulo se fija mediante broches de liberación rápida, lo que permite reparar el calentador sin dañar los soportes o la estructura del gallinero.
¿Por qué esto es importante para su gallinero?
En un gallinero, la fiabilidad depende de dos cosas: mantenerla libre de humedad y facilitar las reparaciones.
La construcción a prueba de agua cumple con el primer requisito. El diseño modular del tubo cumple con el segundo. Cuando un tubo llega al final de su vida útil, solo hay que reemplazarlo, no todo el calentador. Eso significa menos tiempos de inactividad, menos piezas de repuesto necesarias y un sistema de calefacción que puede seguir funcionando con mínimo esfuerzo.
Además, el calor por infrarrojos actúa directamente sobre el sustrato donde se encuentran las aves, y no solo sobre el aire. Esto hace que la transferencia de calor sea más eficiente.
El resultado es comodidad para las aves: temperaturas constantes justo donde lo necesitan, en el suelo. También significa menos carga sobre el sistema eléctrico en general.