
Una vez que comienza el proceso de cocción, la puerta del horno no deja de abrirse. Cada minuto que se abre, se pierde calor, y eso afecta negativamente a la cámara de cocción. La bandeja siguiente entra en una zona de temperatura más baja, lo suficiente como para ablandar la capa exterior del alimento y arruinar así el aspecto que se quería lograr. Por eso, utilizamos una lámpara de calor de 300 W, diseñada específicamente para funcionar en hornos comerciales: así se mantiene la temperatura deseada sin que el sistema se sobrecargue.
Lo importante detrás de todo esto
Elegimos un elemento halógeno de cuarzo, ya que responde rápidamente y dirige el calor justo donde se necesita. La potencia de 300 W permite una intensidad de calor elevada, pero sin sobrecargar el panel eléctrico. Funciona con voltaje estándar de 120 V, y su tamaño es compacto; cuenta con un soporte de montaje seguro y bloques de conexión, por lo que cabe fácilmente en espacios reducidos alrededor de los conductos de ventilación del horno.
Dentro del revestimiento de cuarzo, el filamento está protegido para resistir las vibraciones causadas por el cierre brusco de la puerta. El vidrio exterior está diseñado para resistir salpicaduras y limpiezas frecuentes.
Por qué funciona bien en condiciones reales
En una cocina ocupada, el horno no es simplemente una caja; es el centro del proceso de elaboración de alimentos. Los hornos de tipo “deck” necesitan una temperatura constante para mantener la calidad de los productos como la focaccia. Los hornos rotativos necesitan que la temperatura vuelva a su nivel normal después de cargarlos, para evitar que los alimentos queden mal cocinados. Los hornos de convección necesitan recuperar rápidamente la temperatura adecuada para que las proteínas se cocinen bien y las verduras se asen sin humedecerse.
La lámpara mantiene la temperatura dentro del horno entre uno y otro ciclo de cocción, reduce las fluctuaciones de temperatura y acelera el tiempo de recuperación. Como resultado, hay menos desperdicios, tiempos de procesamiento más cortos y productos que salen del horno con un aspecto perfecto, sin estar secos.
Consejos para su instalación y uso
Monte la lámpara de manera que su haz de luz apunte hacia la abertura del horno, pero manténgala fuera del alcance de los empleados. Asegúrese de dejar espacio suficiente alrededor de los sellos y aislantes del horno.
Las lámparas de calor sirven para controlar la temperatura ambiental, no para reemplazar el sistema de calefacción principal. Úselas para mantener la temperatura, no para recalentar platos completamente llenos.
Si es posible, combine la lámpara con un termostato o temporizador para evitar que la temperatura suba demasiado. Si su horno genera mucho vapor o se lava con agua a alta presión con frecuencia, opte por una lámpara con lente protegida y verifique el nivel de protección del sello del horno.