
¿Puede realmente el cambio de las lámparas acelerar el proceso de moldeo por soplado? He hablado con muchas personas que utilizan máquinas Chumpower de gama media y que están frustradas por los problemas relacionados con el calentamiento de las piezas en proceso de fabricación. Ya saben cómo es: aparecen zonas frías o esas “perlas” molestas en las piezas de PET. La primera reacción es reducir la velocidad de la máquina. Parece ser la única forma de mantener la calidad del producto.
Pero antes de comprar una nueva bomba de aire, eche un vistazo a los elementos calefactores de tipo infrarrojo que utiliza su máquina. Es posible que solo necesite lámparas mejores.
El secreto está en la densidad térmica. Al reemplazar las lámparas convencionales por tubos infrarrojos de alta potencia, lo que se logra es aumentar la cantidad de energía que llega al plástico. Al aumentar la potencia o ajustar la tensión, se genera más calor en un tiempo mucho menor.
Lo mejor de todo es que puede acelerar la máquina sin preocuparse por que el espesor de las paredes de las botellas se vea afectado negativamente. Estas lámparas están diseñadas para reemplazar a las originales, por lo que encajan perfectamente y utilizan los mismos conectores. No hay necesidad de desmontar los cables o pasar un fin de semana modificando el sistema eléctrico de la máquina.
¿Qué hay dentro de los tubos? Utilizamos vidrio de cuarzo de paredes gruesas, ya que no se rompe cuando las temperaturas cambian drásticamente. Luego, llenamos los tubos con gas halógeno. Esto mantiene el filamento más caliente, lo que permite que el calor penetre más profundamente en el PET, de manera más rápida.
Una cosa a tener en cuenta: los conectores (generalmente de tipo R7 o Sk15) son los puntos donde suelen fallar estas máquinas. Simplemente no pueden resistir la presión. Por eso utilizamos contactos reforzados para evitar esos problemas. Un consejo: si su sistema funciona a 230V o 400V, asegúrese de que sus contactores puedan manejar la corriente adicional que generan estos tubos de alta potencia.
El problema (porque siempre hay uno): Más calor no es una solución mágica. Si utiliza lámparas de mayor potencia, su horno se calentará aún más. Aquí es donde entran en juego los ventiladores de refrigeración. Si están obstruidos por polvo o no funcionan bien, el cuello de las piezas en proceso de fabricación se sobrecalentará y las botellas quedarán deformadas.
Mantenga los conductos de ventilación limpios. Equilibre ese calor adicional con un buen flujo de aire, y así logrará ese punto óptimo en el que todo funcione correctamente.